[Noticias] Petra al límite: el estado crítico del ama de llaves en ‘La Promesa’

El estado de salud de Petra se deteriora y Cristóbal amenaza con despedirla de ‘La Promesa’
Desde que regresó a ‘La Promesa’ tras ser acusada injustamente de denunciar al padre Samuel ante el obispado, el personaje de Petra no ha dejado de sorprender y crecer narrativamente. Cuando todos pensábamos que el ama de llaves volvería más vengativa que nunca, dejando a un lado cualquier intento de redención, nos hemos encontrado con la Petra de siempre, pero a la altura de las circunstancias. Incluso ha llegado a hacer piña con sus compañeras y a llevarse sorprendentemente bien con María Fernández. ¡Algo impensable hasta hace poco! Y, en parte, hay que agradecérselo al insufrible señor Ballesteros, que con sus complejos y aires de superioridad ha logrado poner a todo el mundo en su contra, salvo a Santos. ¡Qué raro en él ir a contracorriente del resto!
Sin embargo, desde que Petra sufriera un accidente en los jardines del palacio mientras cumplía las órdenes y exigencias del nuevo mayordomo, su estado de salud no ha hecho más que empeorar. Ya no se trata solo de la herida en el brazo: los síntomas se han agravado con una tos persistente, mal humor y una rigidez en las articulaciones que le impiden desempeñar sus funciones con normalidad.
El médico, tras examinarla de nuevo, apenas pudo ajustar el tratamiento, sin ofrecer demasiadas esperanzas. Esto ha inquietado al padre Samuel y a las doncellas, en especial a María Fernández, quien, tras presenciar los achaques de Petra, se ha volcado en sus cuidados. Es testigo directo de cómo la salud del ama de llaves se deteriora día a día, consumida por el dolor.
María la ayuda, le procura alivio, y hasta ha decidido asumir sus tareas para que pueda descansar y cubrir su ausencia. Sin embargo, esta implicación no ha pasado desapercibida para el señor Ballesteros, que amenaza con sancionarla.
Primera falta para Petra en el tablón de sanciones del señor Ballesteros

El señor Ballesteros se ha convertido en todo un tirano en la zona de servicio y su última medida para reafirmar su autoridad no ha hecho más que caldear los ánimos entre los criados tras la marcha de Pía: un sistema de faltas. Quien acumule tres, será despedido. Por el momento, Candela y el señor Pellicer se encuentran en la cuerda floja, cada uno con dos faltas: ella por hablar más de la cuenta y él por la inquina que le profesa su superior.
La siguiente en la lista parece ser Petra. Después de que Cristóbal descubriera a María Fernández cubriendo al ama de llaves y organizando los menús junto a Simona y Candela, el mayordomo acusó a Petra de escaquearse y de alargar su enfermedad para desatender sus funciones. Esto llevó a la doncella a defender a su compañera, pero Cristóbal, firme en sus normas, sentenció que jamás ha tolerado un motín y que esta no será la primera vez. Algo que es de extrañar, con las maneras que se gasta, también hay que decir.
El padre Samuel ha intervenido en la conversación para calmar las aguas: “Petra está muy enferma y precisa de descanso. Ya no es una cuestión de caridad cristiana, sino de justicia”. Sin embargo, para el mayordomo, la justicia no está por encima de sus dictámenes.
Finalmente, la señora Arcos ha hecho acto de presencia, débil pero dispuesta a trabajar como si nada sucediera: “María, si has transmitido mis recados, vuelve a tus tareas; yo continúo”. Pero ni siquiera su esfuerzo la libró de las amenazas del señor Ballesteros. ¿Le acabará pasando factura este sobreesfuerzo? ¿Logrará recuperarse Petra o es el principio de su final en ‘La Promesa’?








