La reflexión de Guillermo Serrano sobre las críticas a ‘La Promesa’
Guillermo Serrano, actor de ‘La Promesa’, reflexiona sobre las críticas a la serie y a su creador Josep Cister, y explica por qué el enfado de los fans demuestra que la ficción está viva.

La conversación en torno a ‘La Promesa’ no se detiene ni dentro ni fuera de la pantalla. La serie diaria de TVE genera cada día debate entre sus seguidores, especialmente cuando determinadas tramas o personajes despiertan el enfado del público.
En este contexto, Guillermo Serrano, actor que da vida a Lorenzo en la ficción creada por Josep Cister, ha compartido en redes sociales una reflexión que ha llamado la atención de muchos seguidores de la serie. Un mensaje breve, pero muy claro, sobre el significado real de las críticas en una ficción televisiva.
Guillermo Serrano reflexiona sobre las críticas a ‘La Promesa’
A través de un vídeo publicado en redes sociales, el actor ha querido compartir una lección que, según él mismo explica, ha aprendido durante su paso por la serie.
Para Serrano, el hecho de que una ficción reciba críticas intensas no significa necesariamente que esté haciendo algo mal. Al contrario: puede ser una señal de que la historia está generando reacción entre los espectadores.
“Ser criticado no implica tener que cambiar aquello por lo que se te critica. No siempre las críticas implican que tengas que hacer un examen de conciencia sobre lo que se te critica”, reflexiona el actor.
El intérprete también apunta a una idea que, según él, ha aprendido trabajando en la serie: el entusiasmo y la aprobación suelen ser silenciosos, mientras que las críticas hacen mucho más ruido.
“Las críticas a veces nacen del amor y la mayor lección que he aprendido de ‘La Promesa’ es que la aprobación, la aceptación, es silenciosa. Las críticas hacen mucho ruido”, explica.
El ruido de las críticas y el éxito de la serie
En su reflexión, Serrano señala un detalle que considera especialmente revelador. Según el actor, los momentos en los que la serie ha alcanzado mayor éxito de audiencia han coincidido precisamente con aquellos en los que las críticas en redes sociales han sido más intensas.
“Cuando la serie ha alcanzado su mayor éxito de audiencia y más gente os habéis tragado el capítulo de principio a fin, coincide con el momento donde más críticas con más bilis hemos tenido”, afirma.
Para el actor, esta coincidencia no es casual. A su juicio, demuestra que la ficción está logrando implicar emocionalmente al público.
Cuando un villano funciona
La reflexión de Serrano conecta con una realidad habitual en las series diarias: los personajes antagonistas suelen despertar las reacciones más intensas entre los espectadores.
En el caso de ‘La Promesa’, personajes como Lorenzo o Leocadia han provocado fuertes reacciones entre los fans, que a menudo expresan su rechazo de forma muy contundente en redes sociales.
Sin embargo, desde el punto de vista narrativo, ese rechazo suele interpretarse como un éxito del personaje. Si un villano consigue generar enfado, indignación o debate entre los espectadores, significa que la historia está funcionando y que el público está emocionalmente implicado en el relato.
Un fenómeno habitual en las series diarias
Este tipo de reacción es especialmente frecuente en las ficciones de emisión diaria. A diferencia de las series cerradas de plataformas, las historias evolucionan durante cientos de capítulos y los personajes atraviesan distintas etapas a lo largo del tiempo.
Ese seguimiento cotidiano hace que los espectadores desarrollen un vínculo más intenso con los personajes, lo que provoca también reacciones más apasionadas ante determinados giros de guion.
Algo similar se ha visto recientemente en otras ficciones televisivas como ‘Valle Salvaje’, donde algunas decisiones narrativas también han generado un intenso debate entre los seguidores.
La conclusión de Guillermo Serrano
En su mensaje, el actor resume la principal enseñanza que extrae de esta experiencia en la serie.
“Quien te odia te va a hacer saber que te odia con mucha más energía y con mucha más vehemencia que quien te quiere, o dejémoslo en quien te tolera o quien se entretiene contigo”.
Una reflexión que pone de manifiesto algo que ocurre con frecuencia en la ficción televisiva: cuando una serie provoca conversación, debate e incluso enfado entre sus seguidores, es señal de que sigue muy viva.







