‘La Promesa’: Curro vuelve a la planta noble (Mejores momentos)
La situación de Curro en ‘La Promesa’ ha dado un giro decisivo que marca un antes y un después en la historia del personaje.

Tras semanas de tensión, humillaciones y promesas incumplidas, el joven ha visto por fin reconocido su verdadero lugar dentro de la familia Luján, dejando atrás su etapa como lacayo y regresando a la planta noble del palacio.
Curro volvió a La Promesa con una condición muy clara: no seguir siendo tratado como un sirviente. Sin embargo, la paciencia se le agotó cuando comprobó que el marqués seguía aplazando una decisión que parecía depender siempre de terceros. Fue entonces cuando exigió a su padre una respuesta inmediata, reclamando el estatus que le correspondía por derecho.
Durante una cena cargada de miradas incómodas y silencios tensos, el capitán de la Mata volvió a provocar a Curro tratándolo como a un criado más. Lo que nadie esperaba es que don Alonso aprovechara ese instante para hacer un anuncio que llevaba tiempo guardándose.
La reacción en la mesa fue inmediata. La alegría y el orgullo se reflejaron en los gestos de Manuel y del resto de comensales, mientras Curro agradecía a su padre el esfuerzo con una sonrisa cómplice.
No todos, sin embargo, compartieron la felicidad del momento. Leocadia quedó visiblemente contrariada, consciente de que la decisión se había tomado sin su beneplácito, y el capitán vio cómo sus planes empezaban a desmoronarse.
Con esta determinación, don Alonso dejó claro que no habrá marcha atrás. Curro ya no es un lacayo, sino una pieza fundamental en la gestión del palacio, ocupando un puesto acorde a su condición, méritos y capacidades.
Delante de todos los invitados, el marqués reconoció públicamente que Curro es su hijo, nacido fuera del matrimonio, y dejó claro que su etapa como lacayo había llegado a su fin.
El momento culminante llegó cuando Alonso comunicó la decisión definitiva: Curro pasa a ser su secretario personal, un cargo que implica encargarse de la agenda del marqués, asuntos administrativos, trámites financieros y la gestión de parte de sus negocios. Un puesto de máxima confianza que supone su reincorporación oficial a la familia Luján en un lugar mucho más honorable.








