Algo se rompe entre Curro y Ángela en ‘La Promesa’: resumen de los capítulos del 6 al 10 de abril
Los capítulos de la semana en ‘La Promesa’ del 6 al 10 de abril dejan cartas manipuladas, una fuerte crisis entre Curro y Ángela y nuevos riesgos para Manuel.

La semana en ‘La Promesa’ ha estado marcada por las maniobras de Lorenzo para dinamitar la relación de Curro y Ángela, por el creciente peligro que rodea a Manuel con el duque de Carril y por varias crisis personales que han sacudido tanto a la familia como al servicio.
El gran foco emocional de estos días ha sido el deterioro de la historia de Curro y Ángela. Lorenzo aprovecha cada oportunidad para sembrar dudas, manipular información y enfrentar a la pareja con el asunto del título de barón de Linaja.
A la vez, Martina ve cómo su proyecto del refugio se complica todavía más, María Fernández queda atrapada entre Carlo y Samuel, y Pía empieza a sospechar seriamente de Ricardo por la muerte de Ana.
Curro y Ángela, al borde de la ruptura por las cartas al rey
La búsqueda del título de Curro vuelve a convertirse en el gran detonante de la semana. Lorenzo escucha los planes de Curro y Alonso y utiliza esa información para hacer creer a Ángela que la están dejando al margen de una decisión que afecta directamente a su futuro. La joven se siente desplazada, traicionada y cada vez más insegura, algo que provoca discusiones cada vez más duras con Curro.
Cuando ambos parecían haber logrado recomponerse y revisar juntos la carta al rey, Lorenzo vuelve a mover ficha y manipula el envío. Ángela acaba descubriendo que las cartas ya han salido sin su revisión y da por hecho que Curro ha vuelto a actuar a sus espaldas.
El resultado es una pelea monumental entre los dos, justo cuando más unidos deberían estar. La relación queda profundamente tocada por una traición que en realidad ha sido orquestada desde fuera.
Manuel se adentra en un negocio cada vez más turbio
La otra gran línea de la semana gira en torno a Manuel y su acercamiento al duque de Carril. Curro, Vera e incluso Alonso intentan advertirle del peligro, pero él sigue convencido de que tiene la situación bajo control y de que la inversión no entraña tanto riesgo como temen los demás. Sin embargo, cada nuevo paso refuerza la sensación de que se está metiendo en un terreno mucho más pantanoso de lo que cree.
Vera confirma que su madre no sabía nada de esos negocios, algo que para ella es la prueba definitiva de que el duque oculta algo importante. Aun así, Manuel sigue adelante.
Por si fuera poco, Ciro decide cerrar por su cuenta un acuerdo secreto con el duque utilizando la dote de Julieta y manipulándola para ponerla en contra de Manuel. La operación amenaza con estallarles a todos en la cara y deja al heredero cada vez más expuesto.
Martina no se rinde, pero todo se vuelve en su contra
Tras el rechazo del Patronato, Martina intenta resistir el golpe y anuncia que financiará el refugio con su propio dinero. La decisión despierta el enfado de Jacobo, las burlas de Leocadia y Lorenzo y nuevas dudas en el servicio, que ve esta salida como una solución frágil y provisional. La joven se queda cada vez más sola en una lucha que considera justa, pero que no deja de cerrarle puertas.
La situación empeora cuando el Patronato se niega a recibirla y, además, le retiran la invitación a un importante baile en Madrid. Jacobo no deja de presionarla y Adriano empieza a sentirse culpable por no haberla aconsejado bien.
En medio de su angustia, Martina busca refugio emocional en Adriano y está a punto de besarlo, dejando claro que su crisis va mucho más allá del proyecto del refugio.
María Fernández, Carlo y Samuel: un triángulo cada vez más imposible
El ultimátum de Cristóbal marca también la semana en la planta de servicio. O María y Carlo se casan de inmediato o ambos serán despedidos de ‘La Promesa’.
Pese a la presión, María se mantiene firme y se niega a pasar por el altar. Carlo intenta hacerla cambiar de idea por todos los medios, pero solo consigue aumentar la tensión entre ellos.
En mitad de ese conflicto, María encuentra consuelo en Samuel y ambos terminan besándose. Más tarde, ella le confiesa que está enamorada de él, aunque considera su historia imposible.
Al mismo tiempo, intenta buscar una salida más práctica con Carlo y le propone criar juntos al bebé, pero como dos personas independientes. La situación sentimental de la doncella queda así completamente rota entre el deber, el deseo y el miedo al futuro.
Pía y Petra empiezan a mirar a Ricardo con otros ojos
Otra de las tramas que más peso gana durante la semana es la de Pía y sus sospechas sobre Ricardo. Todo cambia cuando ella encuentra entre sus cosas una entrada de “El As de Copas” con una fecha anterior al asesinato de Ana.
Eso significa que Ricardo mintió y que sí estuvo allí cuando su mujer todavía vivía. A partir de ese momento, la duda se convierte en algo mucho más serio.
Pía comparte sus sospechas con Petra y ambas llegan a plantearse si Ricardo podría estar implicado directamente en la muerte de Ana.
La tensión aumenta todavía más porque Santos intenta proteger a su padre, ganándose incluso una nueva complicidad con él. Pero lejos de tranquilizar a Pía, todo esto no hace más que reforzar la sensación de que hay algo muy oscuro detrás del comportamiento de Ricardo.
Julieta, Teresa y Vera también quedan atrapadas en el conflicto
Julieta gana peso en la semana por su creciente cercanía con Manuel y por su choque constante con Ciro. Manuel ve en ella una sensibilidad especial, la anima a desarrollar su potencial e incluso le ofrece el hangar como espacio para dar rienda suelta a su imaginación.
En paralelo, Teresa intenta proteger a Vera para evitar que se cruce con el duque de Carril, mientras ella misma sigue inquieta por la correspondencia amorosa de Cristóbal y por la presión de Leocadia.
Vera, por su parte, vive atemorizada ante la posibilidad de volver a encontrarse con su padre, consciente de que su regreso al palacio puede traer consecuencias muy graves.







